Shameless US, gamberramente buena

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Frank Gallagher es alcohólico y padre de familia numerosa. Entre trabajos esporádicos y trampas que rozan la legalidad, sus hijos han aprendido a sobrevivir con imaginación y mucha cara dura. Una locura de día a día que se convierte en un estilo de vida propio con encanto y estilo.

Hacía mucho que una serie no me cautivaba tanto desde el primer episodio. Aunque suelo inclinarme por ver las series originales, en esta ocasión empecé la casa por el tejado y me deje llevar por la versión estadounidense creada por Showtime Shameless US,  y no por su original y homónima inglesa de Channel 4. El resultado ha sido todo un acierto: una serie divertida, con toques de drama que reflejan aspectos cotidianos de la sociedad, y el afán de superación (y diversión) de una familia tan extravagante como unida. Unos diálogos sobresalientes que acompañan a unos personajes con carisma y desarrollo personal que hacen que te vuelvas locos por ellos desde el primer momento. Ha llegado el momento de presentar oficialmente a la familia Gallagher.

Frank, padre de seis hijos, frustrado ante el abandono de su mujer sus únicas metas en la vida son: beber hasta perder el sentido y encontrar una nueva forma de engañar al estado para cobrar una ayuda que mantenga su primer propósito. Tiene un don para meterse en líos y un ángel de la guarda para salir de ellos. Incorregible, protestón e independiente, será el cabeza de familia que menos mantenga la cabeza en su sitio.

Fiona es la hija mayor, responsable de todos se ha visto obligada a madurar a la fuerza y aprender a sacar a sus hermanos adelante. No obstante, le sobra el buen humor y las ganas de divertirse, aunque cuando el amor llama a su puerta siempre piensa que es demasiado bueno para ser real. Su objetivo es llegar a fin de mes y que su padre no se muera en el salón.

Ian y Lip son los cerebritos de la familia. El primero de ellos esconde bajo su fachada de chico malo un cerebro superdotado que le ayuda a salir del apuro. Cabeza pensante suele tener la idea más aloca y perfecta en el momento más crucial. Su hermano, alistado en la marina y currante de una tienda de alimentación, es un homosexual que aún vive dentro del armario esperando que llegue el momento salir de allí. Mientras ayudará a sus hermanos en todo lo que pueda de manera incondicional.

Debbie y Carl aún mantienen esa tierna edad donde todo es jugar, excepto en su familia. El chaval tiene una ligera obsesión por destrozar/quemar/electrocutar cosas y un pronto violento que dará alguna sorpresa. Frio y calculador, lo primero de todo es su familia y meter objetos en el microondas. La pequeña mujercita es responsable y quiere crecer demasiado deprisa. Empeñada en darle a su padre el amor que nunca les mostró, mantiene una lucha interior entre la niña que es y la mujer que desea llegar a ser.

Y por último el pequeño Liam, el único miembro de la familia de color que sirve las veces de bebé y de objeto para pagar las apuestas de Frank. Sin ser consciente del todo, no sabe los esfuerzos que hacen sus hermanos para mantener sus cuidados y repartirse las tareas.

Ahora que ya los conocemos a todos hay que darles una mención especial a sus vecinos, una pareja adicta al sexo sin ningún tapujo que les brindará ayuda, comida y dinero para cualquier cosa que necesiten. Su salvación en la puerta de al lado se basa en la amistad incondicional y sincera que se tienen. Y en que Kev lleva el bar donde Frank entra en coma casi todas las noches. Además hay que añadir a una alegre y dicharachera mujer con fobia al exterior que hará las delicias del patriarca de los Gallagher.

Un increíble reparto que borda cada uno de los personajes de esta divertida comedia sobre el juego sucio, el afán de supervivencia y los chanchullos. Desde una caravana de helados que vende droga y lleva apuestas, pasando por presentarse a selectividad por un módico precio y robos de coches de lujo, hasta numerosas apuestas de bar que se les van de las manos. Todo ello supone la forma de vida de esta peculiar familiar.

Destaco también mi debilidad por las bandas sonoras con personalidad, y si algo aporta esta serie es una repleta de temas originales, pegadizos y con un toque underground que irradia originalidad y estilo. Desde toques irlandeses, canciones lentas y temazos rockeros, cada aporte musical es una delicia que suma puntos a la serie.

Déjate seducir por la locura de los Gallagher, ponte el piloto y abre una cerveza.

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2 comentarios

  • Enlace al Comentario Tembleque Domingo, 11 Agosto 2013 15:58 publicado por Tembleque

    Te permito!! Gracias por el aporte, es que con tanta cerveza a una se le mezclan las cosas ^^ Genial la serie, totalmente adictiva!

  • Enlace al Comentario Steve Domingo, 11 Agosto 2013 11:24 publicado por Steve

    Estupenda serie. Permite me que te corrija Lip es el listo, Ian es el homosexual.

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Erio!

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