Un hater en el CERN

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Estimado público, aunque no lo creáis soy un alma sensible. Hace unos meses publiqué mi opinión sobre Interstellar en un artículo que ha sido "reeditado" en facebook recientemente. Y mucha gente manifestó su completo desacuerdo con lo que decía sobre el bluf gravitatorio. Uno de los argumentos más repetidos por mis detractores es que no había entendido la película y que por eso no me gustaba. En las antípodas de este razonamiento, otros críticos me echaban en cara que la película no era un documental y que no podía criticarla por sus "fallos científicos", a pesar de que la única ley de la que hablé en mi post fue la de Murphy.

Tanto odio e incomprensión me atormentaron durante meses, hasta que finalmente decidí tomar cartas en el asunto y, fiel al "rectificar es de sabios", hice propósito de enmienda y me inscribí en un programa para profesores de secundaria que patrocinaba la Comunidad de Madrid y que me llevaría nada menos que a conocer las instalaciones del CERN en Suiza.

¿Qué es el CERN, os preguntaréis unos cuantos? Por desgracia, no lo digo sarcásticamente. Lo escribo con tristeza. Cuando comenté entusiasmado con mi círculo cercano que me habían seleccionado para participar en este programa, descubrí horrorizado que aproximadamente el 80 por ciento de mi allegados no tenían ni la más remota idea de lo que les hablaba. El CERN es el centro de investigación más importante de Europa. Decenas de premios nobel han usado y utilizan sus instalaciones. Los países miembros (entre los que nos encontramos en la actualidad) financian con dinero público su presupuesto anual de 1000 000 000 de francos suizos (en euros no es mucho menos). Cualquier persona calificaría de herejía no conocer el Museo del Prado, el Louvre, el Coliseo o el Santiago Bernabéu. Pero no tener ni la más remota idea de lo que es el CERN parece que llena de orgullo y satisfacción a unos cuantos. Esto habla de la profunda incultura científica que padece España. Comparad el número de científicos actuales que conocéis con el de futbolistas. Así os haréis una idea de lo que os hablo. Pero, qué se puede esperar de un país que lleva con orgullo el nombre de sus tres científicos más importantes: Santiago, Ramón y Cajal (perdonad el chiste, a mí tampoco me hace gracia, pero por motivos distintos).

Es más factible que la gente asienta con leve duda cuando mencionas el LHC o el bosón de Higgs. Esto quizás ya les suene a algo. Empezando por el último, la célebre partícula (bautizada desafortunadamente por algún iluminado como la partícula de Dios) proporcionó al CERN una de sus últimas alegrías. En sus instalaciones (en el LHC concretamente) se demostró su existencia, lo que proporcionó a Higgs y a Englert el premio Nobel de Física de 2013 (premio que generó polémica, ya que dejó fuera a otros tres científicos que tenían méritos al menos similares a los de los dos citados). Fue un gran logro teórico-experimental y dio coherencia al Modelo Estándar, que viene a ser la Tabla Periódica del siglo XXI (desgraciadamente, en nuestros institutos se siguen empeñando en que aprendamos la ciencia del XIX). Y, como he dicho, el bosón fue detectado en el LHC, que se trata nada menos de la máquina más grande que ha creado el ser humano en su historia.

Cuando uno llega al CERN por primera vez se queda algo desconcertado. Un fan de la ciencia ficción espera encontrar unas instalaciones súper secretas y ultra modernas, custodiadas por enormes vallas de espino y decenas de soldados. Pero la arquitectura es bien distinta. Podríamos estar en un polígono industrial del corredor del Henares. Los edificios de aspecto tosco brotan por doquier sin ningún orden aparente. Su numeración esconde leyes más profundas e ignotas que la física cuántica que moldea el modelo estándar. La ausencia de soldados es una maravillosa muestra del espíritu con el que se fundó esta institución, a propuesta de Louis De Broglie después de la Segunda Guerra Mundial: ninguna de las investigaciones que se llevarían a cabo en el CERN tendría carácter militar y todos los descubrimientos que se hicieran serían inmediatamente patrimonio de la humanidad. Pero este aparente decadencia arquitectónica no es más que un señuelo. Dentro de cada edificio y nave del recinto se encuentran instalaciones y laboratorios punteros. El CERN es un ejemplo paradigmático de que lo que importa es el interior...

¿Qué se hace exactamente en el CERN y para qué? Pues se estudia ciencia a nivel fundamental. Lo que ya debería ser un para qué suficiente, aunque en este país pensamos que invertir en ciencia es un despilfarro (al contrario que financiar el ejército, la Casa Real o rescatar a los bancos...). Pero el CERN se guarda algún as debajo de la manga. Todos los que estáis leyendo este artículo en este momento, lo hacéis gracias al CERN. Sí, amigos, la World Wide Web (www) fue creada como un protocolo de comunicación entre los científicos de esta institución (con esto ya se justificaría una inversión vitalicia y les seguiríamos debiendo pasta). Las tecnologías que se desarrollan tienen aplicaciones en los campos más diversos. Las empresas de investigación se pegan para colaborar con el CERN por el profundo avance tecnológico que adquieren (que se traduce a su vez en profundo avance económico). Los aceleradores están revolucionando los tratamientos contra el cáncer. Y también se llega a campos más mundanos, como en el ultra vacío que se necesita para elaborar la mantequilla a escala industrial o el timing en los procesos bancarios.

¿Cómo se avanza en la ciencia fundamental? El campo más concreto que se desarrolla en el CERN es el de la física de partículas. ¿Qué hace exactamente un físico de partículas? Imaginaos que fuese un estudioso del cerebro humano. Un físico de partículas cogería un martillo bien grande y reventaría el cráneo de una persona (probablemente muerta previamente, a menos que fuese su director de tesis) y vería lo que hay dentro. Perdonadme la analogía (me ha quedado un poco gore). Pero básicamente es lo que llevamos haciendo para estudiar la física del micro mundo desde que Rutherford clasificó las partículas radiactivas y decidió utilizarlas para estudiar el interior del átomo: bombardearlas o golpearlas entre sí a la mayor energía posible y ver "lo que hay dentro". En realidad, no se trata exactamente de lo que hay dentro. Los choques se producen a energías muy altas y estas altas energías permiten "crear" partículas muy inestables y masivas que dejan su huella en los detectores antes de desaparecer. Así se han ido poniendo/descubriendo las piezas del puzzle del modelo estándar, modelo que funciona a las mil maravillas y que, sin embargo, es plenamente consciente de que sólo puede explicar el cinco por ciento de lo que hay en el universo observable. (No me quiero enrollar demasiado, pero la física actual, con todos sus descubrimientos sabe que carece completamente de explicación para el 95% de lo que forma el universo: materia y energía oscuras. Quizás en otro artículo... Si supero las cien visitas...).

¿Y con qué instrumentos conseguimos estas energías? Con los aceleradores de partículas. El LHC es la joya de la corona y consigue acelerar protones hasta 0,999999991 la velocidad de la luz. Pero tiene ayudantes. La mayoría de los aceleradores que se han diseñado en el CERN en los últimos cuarenta años siguen colaborando en las primeras fases de la aceleración de los protones. El LHC les da el último "empujoncito" antes de esnafrarlos entre sí. Para acabar el artículo os doy algunos datos asombrosos: el LHC es un anillo casi circular de 27 km de longitud. Los paquetes de protones (100000000000 de protones por paquete) lo recorren 11000 veces por segundo. A pesar de la cantidad de protones por paquete, con unos pocos gramos de hidrógeno tendríamos protones para acelerar durante el próximo millón de años (para los que creíais que el Número de Avogadro no servía para nada). Para generar los campos magnéticos que confinan los paquetes de protones se utiliza una "bobina" con una aleación de niobio-titanio de 0,007 mm de grosor (diez veces más fino que un pelo humano), que soporta una corriente de 12000 amperios (más de 400 la que aguantan los cables normales). Esto provoca unos "leves" gastos en luz: 250 millones de euros anuales del presupuesto del CERN. Si juntásemos todos los filamentos utilizados en los imanes del LHC de esta aleación podríamos ir y volver al Sol más de seis veces. El sistema magnético del CMS (uno de los cuatro grandes detectores que tiene el LHC) tiene unas 10000 toneladas de hierro (más de las que se usaron para hacer la Torre Eiffel). La influencia gravitatoria de la Luna se tiene que tener en cuenta para dirigir los haces de protones. El interior del LHC es el lugar más frío del universo conocido (1,9 K) y uno de los más vacíos.

Ya sé que os podría contar muchas más cosas, pero sospecho que la mayoría habríais preferido que os contase menos. Si no es así, hacédmelo saber, que estoy inaugurando mi cargo de embajador del CERN en España y tengo que ganarme el sueldo.

Y para acabar, volvamos al inicio y veamos cómo mis conocimientos recientemente adquiridos han cambiado mi opinión sobre Interstellar: me sigue pareciendo un coñazo pretencioso e infumable. Os lo dije: rectificar es de sabios. Yo no lo soy.

Nota del perpetrador: CERN (Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire), LHC (Large Hadron Collider), CMS (Compact Muon Solenoid)

Post data del perpetrador: Perdonad el uso ilegítimo del Bodrio Gravitatorio. Quería conseguir más lectores...

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9 comentarios

  • Enlace al Comentario Domingo Montoya Jueves, 27 Agosto 2015 17:10 publicado por Domingo Montoya

    Te agradezco mucho el comentario y te agradecería aun más si lo desarrollases un poco, ya que no sé muy bien a qué te refieres.
    He de decir que no tengo ninguna queja sobre el número de lectores del post (aunque no sé qué habría pasado si no hubiese empezado con la coña sobre Interstellar).
    A qué tipo de lectores va dirigido, preguntas. Bueno, es un artículo divulgativo, que busca que le pueda interesar a cualquiera que lo lea con un mínimo de atención. Me gustaría pensar que no es demasiado farragoso y creo que hay suficientes datos como para que resulte interesante. Posiblemente los expertos en física de partículas no hayan ampliado sus conocimientos, pero a lo mejor han pasado un rato divertido leyéndolo.
    En cualquier caso, repito que me gustaría saber más de tu opinión para poder incrementar mi público en el futuro sin tener que acudir a trucos burdos de marketing...

  • Enlace al Comentario Jose Noguera Viernes, 21 Agosto 2015 20:02 publicado por Jose Noguera

    No logro saber a qué tipo de público va dirigido tu post

    En serio, piénsalo

    Mientras no cambies, recibirás las mismas visitas

  • Enlace al Comentario Domingo Montoya Viernes, 03 Julio 2015 17:14 publicado por Domingo Montoya

    Caigo rendido a la belleza de tus palabras, Pablo (una vez más).
    No te preocupes por lo de Interstellar, nadie es perfecto ;)

  • Enlace al Comentario Pablo García Viernes, 03 Julio 2015 07:05 publicado por Pablo García

    El CERN es la biblioteca de Alejandría de nuestros tiempos. Allí uno descubre que el vacío cuántico tiene alma, que la ciencia es una forma sofisticada de poesía, y que la capacidad creativa del ser humano está por encima del poder de destrucción divino.

    Si el 20% de la población supiera esto estaríamos en una posición inmejorable para erradicar la ignorancia, la superstición y el odio. Si solo el 20% supiera...

    NB: por cierto, disfruté mucho con Interstellar ;)

  • Enlace al Comentario Domingo Montoya Jueves, 02 Julio 2015 23:03 publicado por Domingo Montoya

    Y gracias especiales para Diego. No vi a Otto con Utter por el LHC, pero seguro que andaba por allí. Con lectores como tú, no me queda más remedio que seguir escribiendo (ya lo sabéis detractores, la culpa es de Diego!!)

  • Enlace al Comentario Domingo Montoya Jueves, 02 Julio 2015 22:58 publicado por Domingo Montoya

    Muchas gracias por los comentarios, pero creía evidente que recurrir a Interstellar en este post era sólo una broma y un intento de conseguir más lectores. Me da pena que la gente se interese más por mi absurda opinión cuando hablo de peliculillas que cuando escribo sobre cosas algo más serias e interesantes. De ahí mi afán de conseguir más lectores para este artículo.
    Respecto al polémico 80%, unos cuantos apuntes: jar, soy tan ególatra que asumo que mi visión es personal (no sé si la tuya es objetiva (si lo crees, deberías hacértelo mirar)). Aún así, un matiz que puede aclarar esta cifra es que, entre otras cosas, me dedico a dar clase de física a alumnos de bachillerato y entre ellos había un porcentaje bastante alto que desconocían el CERN (sin duda por culpa de su profesor). Aún así os recomendaría hacer la pregunta. Seguro que os lleváis alguna sorpresa. En cualquier caso, sólo quería plasmar una realidad que percibimos todos los que nos dedicamos a la ciencia en este país: nuestra incultura científica es tremenda (pero esto empezó con los Reyes Católicos o antes...).
    Aburrido (aún más) de Interstellar, decir que los palos me han importado bastante poco, ya que casi ninguno entraba a la crítica que hacía de la película. Lo único que escribí con intención de llamar la atención fue el título (que viendo la profundidad de los argumentos de mis detractores es lo único que debieron leer la mayoría). Cooper, si te quieres seguir riendo, te recomiendo que los leas ;)

  • Enlace al Comentario Diego Jueves, 02 Julio 2015 22:16 publicado por Diego

    Bueno bueno, ¡te crecen los haters! Además, ten
    cuidado con tanto viaje a lugares tan profundos e inhóspitos, puedes encontrarte sujetos igual de característicos (me han hablado de un tal Otto von Utter que no deja indiferente a nadie).

    Fuera de coñas y dejando de lado el recurrente tema de Interstellar, sí conocía el CERN aunque sea por culpa de Dan Brown... (a mí no me culpes, ¿vale?).

    Un placer seguir viendo al señor Montoya por estos lares, ¡un saludo!

  • Enlace al Comentario Joseph Cooper Jueves, 02 Julio 2015 21:40 publicado por Joseph Cooper

    Interstellar: "bodrio gravitatorio"
    La batalla de los cinco ejércitos: "Una de las mejores películas de aventuras de los últimos años."

    JAJAJAJAJAJ. Me rompo contigo. Este es el mejor blog de chistes que he leído nunca =D

  • Enlace al Comentario jar Jueves, 02 Julio 2015 20:30 publicado por jar

    Que una película sea la causa de alguna publicación científica es maravilloso, pero no es su cometido ni su deber. El verdadero motivo que la justifica es la aprobación del espectador, no el juicio condescendiente del científico de turno.

    Desgraciadamente, cuando a alguien no le gusta algo no se limita a expresarlo comedidamente, disfruta más copándolo de epítetos negativos, a poder ser, delante de cuanta más gente de opinión opuesta mejor.

    Si la crítica recibió palos fue por las formas, más que por la crítica en si, ya que muchos de los supuestos defectos que se le atribuyeron a la película eran fácilmente desmontables. El tono fue el del típico ataque destructivo hacia algo de amplia aceptación para llamar la atención.

    Un apunte más, tal vez el 80 por ciento de la gente con la que el redactor trata no sepa lo que es el CERN, pero que sea consciente de que es su visión personal y no puede generalizar ya que, por ejemplo en el caso de mis conocidos, lo raro es que alguno de ellos no lo conozca.

    Un saludo

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