Diario de una rutina (Turner)

Escrito por 

6:30 am. Cama calentita. Sueños de amor infinito y muy sexuales con Bradley Cooper y Chris Patt bajo un nórdico que te envuelve como si estuvieses entre las nubes que sobrevolaban Yasmin y Aladdin mientras cantaban “Un mundo ideal”, cuando de repente empieza a sonar un pitido infernal, que se repite y te martillea la cabeza como si fuese la tortura de la gota china.

 

 

7:00 am. Mi cabeza busca todas las opciones posibles para dormir un rato más pero nada, no funciona. Busco excusas de mierda para no ir a la oficina nivel “Joder jefe, mi perro se ha comido el tren y no puedo ir a trabajar”.  El tiempo que administro en pensar como pasar un ratito más en la cama es el tiempo que marca la diferencia en que llegue tarde o no a la oficina, son tres minutos de diferencia que pasan como si fuesen a la velocidad de la luz.

7:10 am. Ahí estoy yo, mirando al infinito ,con ojeras de señor que vende durums, sentada en la cama con los vaqueros a medio poner mientras recuerdo el sueño tórrido con Cooper y pensando que la vida no es tan bonita como lo pintan en las tazas de Mr. Wonderful si no puedo dormir hasta la hora que me dé la gana.

Luego está la otra opción en la que crees que controlas la situación vuelves a cerrar los ojos para dormir 5 minutos más y cuando te despiertas ocurre esto: 

 

7:30 am. Sudor, roces, prisas por llegar, ojos en blanco, suspiros (pero de mala hostia)...no, no es un capitulo de “50 sombras de Grey” es mi día a día cada vez que me subo al tren. Si lo pienso bien subirse al tren es lo más más cercano al sexo que he tenido en mucho tiempo, pero sexo mierdaputa, de ese del que ni siquiera el tío se quita los calcetines y te quedas pensando “¿Para esto me he depilao?”.

Cuando llega el tren,en lo único que piensa la gente es en pillar sitio, la estampida de Jumanji se queda en nada comparado con la marabunta de marujas y gente corriendo para entrar al vagón y coger un asiento en hora punta. Yo he visto a señoras correr más que Usaint Bolt cuando su novia le dice que está sola en casa, no te digo más.


El tren a veces no es tan malo, es muy divertido hacer el paso antigravedad de Michael Jackson cada vez que paramos en alguna estación y no tienes donde agarrarte.

Otra cosa que hago en el tren es enamorarme fuerte, enamoramientos fugaces, que duran tres o cuatro estaciones, pero en ese corto trayecto me ha dado tiempo a imaginar la boda, los preciosos hijos y las vacaciones con un Golden Retrierver en Marina D’Or que tendré con el gafitas interesante con barba que escucha música con cara de empanadilla.

Intento llamar su atención...

Pero de nada sirve, mi amor de tren se baja en una parada sin saber que deja mi corazón desolado.

 

8:00 am. Llegada al curro. En un universo paralelo entraría así a la oficina:

 

Pero la realidad es diferente,  me ha pillado el toro, no me ha dado tiempo a maquillarme, por lo cual mi entrada triunfal a la oficina se reduce a un escueto “Nosdías” con estas pintas.

 

8:45 am. Ya maquillada me dispongo a realizar unas de las labores más importantes del día. Dicen que el amor es el motor de la vida pero no estoy nada de acuerdo con esa frase moñas, el motor de la vida, queridos amigos, es sin duda...EL CAFÉ.

El café es tan necesario como el papel higiénico en un baño. Ese bendito elixir que emana de las fuentes del Olimpo es lo que da la vida por la mañana, siempre y cuando salga de una cafetera o de las cápsulas de la Nespresso. Si comparas estas cápsulas con droga, estarían en igualdad con la meta azul de Heisenberg.

Cuando se acaban las capsulitas es cuando llega la hecatombe, los reproches del nivel: “¿¿¡A QUIEN LE TOCABA HACER EL PUTO PEDIDO!??”, “TE REVIENTO LA VIDA, FERNÁNDEZ” se escuchan a gritos por la oficina. He visto a hombres intentando suicidarse mientras se apretaban fuerte el nudo de la corbata, ante la idea de tener que sacarse un café de la terrible y despiadada…

MÁQUINA DE CAFÉ

Ay mamasita, cualquier líquido que salga de esa máquina es el mal supremo, beberse uno de estos brebajes podría entrar a formar parte de la lista de Maldiciones Imperdonables en este orden:

  • Imperius  

  • Cruciatus

  • Avada Kedavra

  • Café largo de máquina de la oficina.

El simple hecho de mirar el vaso ya implica que tengas que hacer cola para entrar a saludar a Mr.Roca. Al ser vasos pequeños te piensas que no te hace el efecto “despierta, hostias” que necesita tu body a tan tempranas horas, por lo cual decides tomarte tres cafés seguidos.

10:00 am.  Los tres cafés han surtido efecto. 

10:30 am. La jornada laboral pasa lenta y aburridas es entonces cuando las tentaciones en forma de tiendas online que hacen peligrar tu economía y las redes sociales llaman a tu puerta como las comerciales de Avon.

10:45 am. Estoy inmersa en los mundos internetiles escribiendo un tweet chorra sobre algún tema de la actualidad, cuando me llega un correo del jefe en el que me delega muy educadamente un marroncito curioso de los que tienes que ponerte de acuerdo con mil personas que no escuchan propuestas y por otro lado hacer una presentación de nosequé para la reunión con la empresa Gromenawer S.A  de la semana que viene, pero que sea para ya.

12:00 pm. Mil correos después parece que el trabajo empieza a ver la luz cuando de repente me doy cuenta que en uno de los emails con millones de personas adjuntas me he despedido con “Un salido”. 

¿¿¿¿EN SERIO, UN SALIDO???? JODER, JODER, JODER,JODER,JODER,JODER,JODER.

 

Dejo de darle importancia, es más lo escribo en Twitter y me descojono yo sola. No he dicho nada que no sea real, la verdad es que suelo estar bastante salida así que…

13:00 pm. Llamada de turno de madre que se preocupa por mi alimentación. Recuerdo que estoy a dieta y la ensalada pordiosera que hay dentro del tupper. Me apetece llorar un poco.

Alguien de la oficina ha cumplido años, hay tortilla de patata y bueneces varias que no puedo comer, me ofrecen y me pongo nerviosa. 

14:00 pm. Hora de la comida. Dios mio, esta ensalada de tomate y atún sabe a pizza.

NO. NO SABE A PIZZA. QUIERO PIZZA.

 Por otro lado tener compañeros que entiendan mi humor absurdo es un +1000 en el curro ya que siempre están dispuestos a ver los vídeos mierderos que he descubierto por Youtube. La hora se pasa volando.

15:30 pm. Necesito café para no morir.

15:40 pm. Me encuentro con algunas compañeras en el office cuando vemos que entra el guapo de la planta a tomar un café. 

15:45 pm. Intento aparentar naturalidad cuando me saluda.

16:00 pm. El café ha activado my body, bro.

 

 

 17:00 pm. Correitos y más correitos.

 

17:45 pm. Huelo la libertad. La jornada laboral esta a punto de terminar y mis amigas están proponiendo planes de tomar cañas y ponernos al día de la vida y de los amores. Cuando sea el turno de hablar de mis amores contaré alguna historia de mi gata. Apasionante.

 

El teléfono suena. Es el jefe. Me temo lo peor.


18:00 pm. El jefe necesita una gráfica súper urgente que no puede esperar para mañana. Cancelo los planes con mis amigas, busco alternativas para poder salir a una hora prudente y poder acoplarme a las cañas. Se me ocurre algo pero no, creo que no es una buena idea, me conozco y acabaría así. 

 

19:00 pm. Miro mi cuaderno de Mr. Wonderful con el mensaje “Hoy puede ser un gran día” y me río fuerte, muy fuerte. Me río tan fuerte que pronto me escucho a mi misma y recuerdo  esta escena de 'Esta casa es una ruina'.  

 

20:00 pm. Salgo de la oficina con ganas de morir. Mis amigas me dicen que no van a tardar en irse así que me quedo sin cañas.

 

20:10 pm. Vuelta al tren, con menos gente eso sí. Me vuelvo a enamorar de uno chico con sudadera que lee un libro.

20:40 pm. Home sweet home. Cansada no, lo next.

 

21:15 pm. Ducha y pijama.

22:00 pm. Mientras ceno una zanahoria que sabe a lasagna (NO, NO SABE A LASAGNA), me dispongo a ver un programa de estos que no me hagan pensar mucho, que me entretengan, es lo único que necesito. La verdad que ha sido un día muy largo y duro.

Mi mejor amiga me cuenta que su madre siempre la dice una frase que a mi parecer es maravillosa. Dice algo como “Hija, la vida es como una polla. Cuando se pone dura, jode”.

AMÉN HERMANA.

00:30 am. Me despierto en el sofá con el moflete lleno de babas, me voy a la cama. Mañana será otro día. Mejor seguro. 

OPTIMISMO COLEGUIS.

 

Por si no nos vemos luego, buenos días, buenas tardes y buenas noches.

Un salido enorme.

 

Os quiero con el ímpetu del viento.

 

LALA :)

Visto 3204 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Erio!

Está aquí: Home FRIKI NEWS Actualidad Diario de una rutina (Turner)